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El IPv6 está de moda
El IPv6 parece que está de moda y está ganando fuerza. El siguiente es un artículo que he escrito para la revista Vnunet de noviembre.
Las direcciones IP tal como las conocemos hoy en día se están terminando. En mayo de este año, el ICANN, organismo internacional responsable de la asignación de direcciones del protocolo IP, hacía público que la previsión para el agotamiento de las direcciones IPv4 se sitúa entorno al año 2011. A día de hoy, tan solo queda un 15% del total de direcciones IPv4 disponibles, y el ritmo al que éstas van disminuyendo es frenético.
Un poco de historia
Preocupados por el crecimiento de Internet, ya en 1992, la IETF, la organización internacional encargada de estandarizar todos los aspectos técnicos de Internet, determinó que era necesario un nuevo protocolo IP. Tras varias propuestas, en Julio de 1994 se constituyeron las bases del protocolo que más tarde se denominaría IPv6.
La principal razón por la que se impulsó el IPv6 es la necesidad de más direcciones IP. Durante mucho tiempo, el uso direcciones privadas a través del NAT y la asignación dinámica de direcciones públicas mediante el protocolo PPP han sido una solución para la escasez del espacio de direccionamiento IPv4. No obstante, la creciente demanda que se está experimentado en los últimos años requiere que la implantación de IPv6 se realice lo antes posible. Esta demanda ha venido impulsada principalmente por tres motivos. La existencia de tecnologías always-on como los accesos xDSL y el cable hace que la asignación dinámica de direcciones ya no sea una solución real. Por otro lado, la necesidad de conectividad de nuevos usuarios en países emergentes y con economías crecientes como India o China ha significado un verdadero boom en la utilización de Internet. En el caso concreto de China, su necesidad es tan grande que se ha creado el programa China Next Generation Internet para la adopción temprana de IPv6. Finalmente, la aparición de nuevos dispositivos con capacidades de conexión tales como teléfonos celulares, PDAs, electrodomésticos u otros dispositivos de consumo ha terminado poniendo la guinda a este problema.
Ventajas y mejoras
A parte de una mayor capacidad de direccionamiento, IPv6 incorpora muchas ventajas más. Una de las más conocidas es la capacidad de auto configuración de la red, es decir, los equipos son capaces de determinar su dirección IP de forma automática y sin necesidad de un servidor adicional. Otra ventaja es la implementación de IPSec en la misma pila del protocolo, lo que garantiza la posibilidad de configuración de conexiones seguras en cualquier tipo de dispositivo, ya que es obligatoria su implementación en todos ellos. Por otro lado, el hecho que todas las direcciones globales sean públicas facilita este tipo de conexiones extremo a extremo, ya que no existe el concepto de NAT. La desaparición del NAT es doblemente bueno, ya que mejorará las actuales praxis en materia de seguridad; el NAT compromete la seguridad de Internet permitiendo la relajación de las reglas de firewalling, así como también las prestaciones y la manejabilidad de Internet.
IPv6 también ofrece facilidades en los mecanismos de movilidad, mucho más eficientes que los definidos en IPv4 y que prácticamente nadie ha llegado a implementar nunca. En un mundo con cada vez más demanda de movilidad, esta ventaja puede hacer que finalmente podamos llegar a ver la tan esperada IP móvil.
La capacidad de etiquetado de flujos, un concepto nuevo en IPv6, y un mejor soporte a las opciones y extensiones que soporta el protocolo hacen que, junto con la redefinición de la cabecera que éste ha sufrido, la transmisión de los paquetes sea mucho más eficiente.
Situación actual
Aunque el despliegue de IPv6 no es el que debería ser dada la situación en la que nos encontramos, su desarrollo va en aumento y cada vez son más los operadores e ISPs que ofrecen servicios comerciales. En España, tan solo 24 operadores tienen asignado direccionamiento IPv6 por RIPE, lo que representa un 12% del total, de los cuales no todos tienen implementado el protocolo en su red. Este porcentaje se sitúa por debajo de la media europea, que es del 17%.
De todas formas, el tráfico IPv6 existente es mucho mayor del que podría parecer a simple vista. Algunas fuentes hablan de medidas en redes en las que el 30% del tráfico es ya IPv6. El motivo de esto es uno de los mecanismos de transición para la implantación de IPv6, los túneles sobre IPv4. En este sentido, Windows Vista, que implementa IPv6 por defecto y que tiene la capacidad de obtener direccionamiento IPv6 mediante túneles Teredo, ha contribuido enormemente, ya que el sistema prioriza la utilización de IPv6 cuando existen las dos posibilidades. Sin embargo, este tráfico es difícil de medir y pasa desapercibido para la mayoría de operadores de red, ya que no se trata de tráfico nativo.
En cuanto al rendimiento, aunque IPv6 es más eficiente que IPv4, la capacidad de la red IPv6 es aún menor que la IPv4 debido a una menor implementación del protocolo en todas las redes, lo que provoca en algunos casos unas latencias mayores. Esto, sin duda, irá cambiando a medida que dicha implementación avance.
Si hablamos de equipos, hoy en día prácticamente todos los fabricantes importantes soportan IPv6 en sus productos, algunos incluso desde hace más de tres años. En muchos casos este soporte es por defecto y en otros es necesario activarlo o realizar una actualización de firmware, pero en cualquier caso, cada vez es más difícil encontrar equipos que no tengan este soporte.
Lo que falta por hacer
IPv6 ya está presente en nuestras redes y su madurez y estabilidad facilita que cada día sean más los operadores que lo estén implementando. Aún así, aún queda mucho trabajo por realizar.
Por un lado, muchas de las características avanzadas de IPv6 aún están en fase de especificación, implementación y despliegue, lo que es absolutamente necesario para terminar de ganarse la confianza por parte de todos los operadores de red mundiales.
Las principales tareas pendientes son la implementación de todos los servicios disponibles en la actualidad sobre IPv6, webs, correo electrónico, ftp, entre otros. Los operadores, más allá de implementar el nuevo protocolo en su red, necesitan desarrollar herramientas de gestión y monitorización para el nuevo escenario. Y lo más importante, la formación del personal técnico. IPv6 no son sólo más IPs, se trata de un protocolo nuevo con diferencias sustanciales respecto al IPv4 actual.
Y sin duda, existe una gran responsabilidad por parte del usuario final. Independientemente de la escasez de direcciones IPv4, muchos ISPs no lo implementarán a menos que sus clientes lo demanden.
La conectividad IP a día de hoy
A continuación, me permito pegar un artículo que he escrito para abrir la revista Newsbook de este mes de octubre:
El mercado de la conectividad IP es un mercado maduro. No obstante, el crecimiento que experimenta es muy sustancial y esto es debido a que éste sigue siendo un mercado muy dinámico, donde la introducción de nuevos servicios y nuevas tendencias, gracias a los avances tecnológicos que se producen, es constante. Internet ha provocado y sigue provocando una transformación cultural que jamás se había visto antes, y esto significa nuevos usos y nuevas herramientas continuamente.
La convergencia ya es absoluta, voz-datos, fijo-móvil, multimedia, tipos de terminales,… y para poder esclarecer un poco este mix tecnológico es necesario presentar un modelo en el que se diferencian claramente tres niveles: el de acceso, el de red y el de los servicios.
En el acceso se ha producido una integración total entre redes fijas, inalámbricas y móviles. Las necesidades de conectividad de hoy en día exigen que los proveedores de servicios de redes gestionadas sean capaces de ofrecer un sinfín de posibilidades en función del número de sedes del cliente, su ubicación geográfica, su tamaño o su tipo de actividad. Así pues, aunque la tecnología ADSL sigue teniendo aún un papel importante, ésta está siendo sustituida de forma vertiginosa por accesos SHDSL y accesos de fibra óptica metropolitana. Los accesos inalámbricos siguen teniendo un papel relevante, y el LMDS se ha visto complementado por la tecnología WiMAX. Estos son usados principalmente en ámbitos en los que no se dispone de tecnologías de acceso fijo o se busca una diversidad tecnológica a la hora de disponer de un backup. Finalmente, los accesos móviles, hasta ahora usados sólo por teléfonos móviles o terminales equivalentes, gracias a las ventajas del 3G en términos de conectividad IP y ancho de banda, se están utilizando ya como líneas de acceso para oficinas en lugares en los que no existe ninguna otra posibilidad, se requiere una rápida implantación o es necesario un backup alternativo fiable y seguro. La máxima expresión de esta integración, sin embargo, está aún por llegar con el 4G, en que se espera que la combinación e interoperabilidad de todas estas tecnologías, mejoradas en términos de ancho de banda -100 Mbps en accesos móviles y 1Gbps en accesos fijos-, permita la interconexión en cualquier momento y lugar de todo un sinfín de terminales basados exclusivamente en tecnología IP.
Hablar del nivel de red supone hablar de redes privadas virtuales. Este modelo de interconexión entre oficinas y sedes del cliente se ha impuesto como la mejor solución en términos de costes, escalabilidad y servicio. Éstas, soportadas sobre redes públicas que han crecido gracias a la expansión de la Internet, han evolucionado mucho y la tecnología MPLS, implementada en la red del proveedor como un servicio integrado en ella, ha desplazado a la tecnología IPSec, que se implementa a nivel de router y no requiere ningún contrato con el proveedor. Esta evolución, más allá de las ventajas que aporta la tecnología MPLS en términos de escalabilidad, rendimiento y servicio, representa el cambio que se ha producido hacia los servicios de redes gestionadas, donde los niveles de garantía de servicio y la gestión integral de toda la red del cliente por parte del proveedor es ya algo indispensable.
Finalmente, el nivel en el que se experimentan continuamente más cambios, por motivos obvios, es en el de los servicios. Si hasta hace bien poco estábamos hablando de servicios de forma individual, correo electrónico, web, IRC, etc, actualmente se ha cambiado el discurso hacia las comunicaciones unificadas, que no son más que la convergencia entre las comunicaciones y las aplicaciones. Este nuevo paradigma, aparecido gracias a la victoria de las redes IP y la apertura sufrida en las plataformas software, supone la integración en el puesto de trabajo de los servicios de correo electrónico con la telefonía IP, la videoconferencia, la mensajería instantánea, o el acceso a servicios de directorio o agenda, por poner algunos ejemplos. La ventaja principal de éstas radica en el aumento de la eficiencia humana en los procesos de negocio.
En el otro extremo hay la creciente demanda de servicios para aplicaciones M2M: telemetría, control de flotas o tele-vigilancia, entre otros. La implantación definitiva del 3G ha supuesto un entorno ideal para el desarrollo de este tipo de aplicaciones, en las que la facilidad de instalación, la eficiencia y la reducción de costes son tan importantes.
Este aumento en el uso de la conectividad IP, motivado no tan sólo ya por la participación humana, hace cada día más patente la necesidad de IPv6, disponible ya en algunos proveedores de servicios conscientes de ésta creciente demanda.
Sin duda, un presente y un futuro muy esperanzador.

